Por primera vez, ningún auto argentino está entre los diez más baratos del mercado
La apertura importadora y el cupo de híbridos y eléctricos desplazaron al Fiat Cronos y al Peugeot 208 del ranking de modelos más accesibles. La industria advierte por la carga impositiva.
Por primera vez desde que existe el ranking, no hay ningún auto fabricado en la Argentina entre los diez modelos más baratos del mercado. El dato surge un año después de que el Gobierno habilitara un cupo de 50.000 unidades de autos híbridos y eléctricos exentas del arancel extrazona del 35%, una medida que buscaba impulsar la electromovilidad y bajar los precios de los 0 km.
El cupo se aplicó a vehículos con un tope de USD 16.000 FOB, equivalentes a unos USD 32.000 puestos en el mercado local. La mayoría de las terminales importó modelos cercanos a ese techo y no los más económicos de sus países de origen, por lo que en un principio no parecía que la medida fuera a alterar la franja más barata. Sin embargo, tres modelos electrificados —el JMEV Easy 3, el MG3 Hybrid+ y el BYD Dolphin Mini— sí apuntaron a ese segmento y, de a poco, le ganaron terreno a los autos nacionales y brasileños.
Hace un año el listado de los diez más baratos tenía ocho modelos brasileños y los dos únicos autos de pasajeros que fabrica la industria nacional: el Fiat Cronos y el Peugeot 208. Hoy quedan seis brasileños (Renault Kwid, Hyundai HB20, Fiat Mobi, Fiat Argo, Chevrolet Onix y Volkswagen Polo), tres chinos (JMEV Easy, MG3 y Kaiyi X3) y uno indio (Suzuki Swift Hybrid). El Cronos y el 208 desaparecieron de la lista, y con ellos se fue Citroën y el Toyota Yaris.
Los números de ventas muestran el corrimiento: JMEV, MG3 y Dolphin Mini sumaron en conjunto 4.167 unidades este año, mientras que el Renault Kwid —líder histórico del segmento— cayó 1.100 unidades en los primeros ocho meses de 2026 frente a igual período de 2025, y el Fiat Mobi retrocedió unas 3.000 unidades. No es posible establecer una relación directa entre ambos movimientos, pero la coincidencia en las magnitudes es elocuente.
Un dato llama la atención de los propios protagonistas del sector: entre los modelos más baratos también aparecen autos asiáticos sin ningún beneficio arancelario, como la versión naftera del MG3 y el Kaiyi X3, importado por el Grupo Empresario Prieto. Estos compiten en igualdad de condiciones impositivas con los modelos brasileños y locales, lo que indica que la apertura general de importaciones —y no solo el cupo de electrificados— empujó la baja de precios.
Un empresario importador consultado por Infobae sostuvo que «la presión ahora va a ser mayor sobre los precios» y que varias marcas ya lanzan versiones más básicas con rebajas de hasta el 20 por ciento para competir, lo que a su juicio evidencia que «cobraban muy caro». Otro directivo del sector remarcó que mientras algunas terminales caen hasta un 40 por ciento en ventas, los importadores crecen respecto del año pasado.
Del lado de la industria nacional, la lectura es distinta. Daniel Herrero, presidente de Prestige Auto —representante de Mercedes-Benz e importador de Smart—, planteó que «no hay que proteger a la industria nacional, pero sí hay que darle las mismas herramientas. Si tenemos que competir con alguien que viene con incentivos desde el Estado para producir y exportar, y acá tenemos que pagar derechos de exportación, Ingresos Brutos, tasas de seguridad y higiene, impuesto al cheque, ahí hay un diferencial con el que estamos complicados». Varias terminales, de hecho, volvieron a aplicar en los últimos dos meses aumentos por encima de la inflación, en un contexto de márgenes que describen como mínimos.
La discusión de fondo excede el precio de un auto: pone en discusión qué pasa con la producción y el empleo de la industria automotriz local frente a una apertura comercial que, según el propio sector, no encuentra del otro lado del mostrador las mismas condiciones tributarias y laborales. Con información de Infobae.



