La mejora de las cuentas externas empuja la baja del riesgo país
La Argentina logró superávit de cuenta corriente por primera vez en siete años, impulsado por la energía y el agro, mientras la demanda interna sigue débil.
La Argentina logró superávit de cuenta corriente por primera vez en siete años, impulsado por la energía y el agro, mientras la demanda interna sigue débil.
Los impuestos ligados al consumo, IVA y el impuesto al cheque, crecieron por debajo de la inflación en agosto. El Gobierno recortó el gasto para sostener el superávit.
El exministro de Economía insistió en levantar todas las restricciones cambiarias y darle al dólar carácter de moneda de curso legal para reactivar la economía.
Desde el inicio de la guerra en el Golfo la nafta subió 27% y el gasoil 23% en el país, un aumento intermedio frente a otros 14 países relevados por una consultora privada.
La entidad suma una línea sin prenda que financia hasta el 100% del vehículo, mientras las ventas de 0 km caen 19,1% interanual y los usados tampoco logran repuntar.
Los proyectos adheridos al régimen importaron unos USD 462 millones hasta agosto, sobre un total comprometido de USD 47.073 millones. La industria reclama que ese despliegue derrame en proveedores locales.
La actividad fabril cayó 11,8% desde 2023 y se perdieron casi 100 mil puestos registrados, mientras el ingreso de manufacturas importadas tocó un récord histórico.
Un informe difundido por Infobae detalla proyectos energéticos, mineros y petroquímicos asociados al desarrollo de Vaca Muerta, todos beneficiados por el régimen de incentivos que impulsa el Gobierno.
El país concentra el 43,3% de la cartera crediticia del FMI, pero especialistas advierten que eso no le da tanto poder de negociación como parece.
Un cruce entre un vicepresidente de la UIA y Luis Caputo expuso la interna del sector fabril, mientras el titular de la entidad pidió mirar más allá de la inflación.