Vaca Muerta: promocionan inversiones por US$200.000 millones bajo el RIGI
Un informe difundido por Infobae detalla proyectos energéticos, mineros y petroquímicos asociados al desarrollo de Vaca Muerta, todos beneficiados por el régimen de incentivos que impulsa el Gobierno.
El desarrollo de Vaca Muerta sigue traccionando anuncios de inversión en distintos sectores de la economía. Según datos del Ministerio de Economía citados en una columna de opinión publicada por Infobae, los proyectos energéticos presentados en el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) suman unos USD 150.000 millones, equivalentes a 20% del PBI. A eso se agregan otros USD 50.000 millones en minería, fertilizantes, siderurgia e infraestructura que también tramitan beneficios bajo ese esquema.
La columna, firmada por un exsecretario de Energía y expresidente de YPF, sostiene que la producción de petróleo podría llegar a 1,5 millones de barriles diarios hacia fin de la década, con cerca de 970.000 barriles destinados a exportación. En gas, la proyección oficial habla de duplicar la inyección actual —de 140 a 280 millones de m3 diarios— hacia 2033, con 100 millones para exportación de GNL.
Entre los proyectos más avanzados figura el Oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS), que conectará la producción neuquina con Punta Colorada, en Río Negro, y permitiría exportar hasta 550.000 barriles diarios el año próximo, con margen para escalar a 800.000. También se menciona el arranque, en 2027, del primer barco de licuefacción de la compañía Southern Energy —liderada por PAE— con un contrato de exportación ya firmado con la alemana SESE.
El proyecto de mayor escala es Argentina LNG, que reúne a YPF con la italiana ENI y con XRG, brazo inversor de la petrolera estatal de Abu Dhabi (Adnoc). El esquema prevé inversiones de entre USD 25.000 y 30.000 millones en infraestructura de licuefacción, más otros USD 15.000 millones para el desarrollo de los yacimientos gasíferos. Según la propia YPF, si se suman futuras expansiones el programa podría superar los USD 50.000 millones, lo que lo convertiría en la mayor inversión privada de la historia argentina reciente.
El texto también describe inversiones vinculadas indirectamente al desarrollo energético: una ampliación de TGS por USD 3.000 millones para industrializar gas rico, plantas de urea de Fértil Pampa (Pampa Energía) y de Profertil (Adecoagro) en Bahía Blanca, y la conexión eléctrica del proyecto minero Vicuña (Josemaría y Filo del Sol) en San Juan. A la espera de la sanción del llamado Súper RIGI figuran además una planta nuclear de tecnología Invap junto a capitales estadounidenses y proyectos de data centers para inteligencia artificial.
Todos estos desarrollos comparten un mismo sostén: el RIGI, el régimen de estabilidad fiscal y cambiaria a treinta años que el Gobierno de Javier Milei promovió para atraer capitales de gran escala, y que reduce sensiblemente la carga tributaria de las empresas beneficiarias. La escala de los proyectos —muchos con socios extranjeros como ENI o Adnoc— reabre un debate de larga data en la Argentina: cuánto control efectivo conserva el país sobre sus recursos estratégicos y qué parte de la renta energética queda en el Estado frente a los incentivos otorgados para viabilizar estas inversiones.
La nota original fue publicada como columna de opinión en Infobae, firmada por un exsecretario de Energía y expresidente de YPF, con datos atribuidos al Ministerio de Economía y a proyecciones privadas del sector.



