La interna peronista se formaliza: Cristina marca cancha y Kicillof no afloja
La exmandataria dijo que podría ser candidata si recupera sus derechos políticos. El gobernador bonaerense insiste en que la candidatura la defina el voto, no la negociación de dirigentes.
Cristina Kirchner reavivó la disputa por la candidatura presidencial del peronismo. En una entrevista con The Washington Post, publicada esta semana, respondió sobre una eventual postulación: «Cuando recupere mis derechos políticos, ¿por qué no?». La frase, más allá de la condena en la causa Vialidad que hoy la inhabilita, funcionó como un mensaje político directo: quien termine representando al espacio deberá negociar con ella.
La ex presidenta mantiene niveles de aprobación que, según encuestas citadas por el propio arco peronista, superan el 40%, un dato que sostiene su peso específico en cualquier mesa de discusión electoral. Esa fortaleza la lleva a no ceder terreno frente a Axel Kicillof, que busca consolidarse como el candidato del peronismo bonaerense con un perfil propio, distinto al del resto del justicialismo.
El gobernador, sin embargo, no modificó su estrategia. Sostenido por el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), evita responder acusaciones y insiste en que la definición de las candidaturas debe salir de las urnas. «Cada uno de los sectores propondrá candidaturas y como nosotros creemos que es lo más sano en este momento, el pueblo peronista va a definir quién nos representa como candidato a presidente», señaló el jefe de Gabinete bonaerense, Carlos Bianco, consultado por el anuncio de Kirchner.
En ese esquema, el kicillofismo apuesta a la hipótesis de unas PASO, aunque evita plantear un enfrentamiento directo con la ex mandataria. Dirigentes de La Cámpora, en cambio, cuestionan esa postura: «Qué diga si realmente quiere enfrentar a Cristina en unas PASO. Eso tendría un costo grande sobre su electorado, por eso no lo hace», planteó un dirigente de esa agrupación, según consignó Infobae.
Desde el entorno de Kicillof responden con otra lectura: sospechan que la aparición mediática de Kirchner busca condicionarlo antes de una eventual negociación. «Cristina no puede ser candidata hoy. Eso no quita que creamos que está mal condenada. Su aparición es una demostración clara de que su sector político no está bien», sostuvo un integrante de la mesa política del MDF.
En paralelo, Kirchner recibió esta semana al diputado brasileño André Janones y a los consultores Chico Kertész y Rafael Marroquim, parte del equipo que trabajó en la campaña de Lula da Silva. Los mismos asesores se reunieron con Sergio Massa, a quien plantearon la necesidad de construir un frente amplio, con sectores de centroizquierda y centroderecha, si el peronismo busca replicar el esquema electoral del Partido de los Trabajadores brasileño. Massa remarcó que la unidad del espacio es la condición central para competir con Javier Milei.
Mientras tanto, la tensión entre el cristinismo y el kicillofismo sigue sin resolverse. Kicillof repite puertas adentro que el objetivo es consolidar su construcción territorial y no distraerse con la interna, mientras en los círculos cercanos a Kirchner lo acusan de desconocer el origen de su carrera política dentro del espacio.
La nota original fue publicada por Infobae.



