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Datos de ARCA sobre el empleo registrado

Se achicó la brecha previsional, pero cayó el empleo registrado

Datos de ARCA muestran que la diferencia entre trabajadores declarados y aportantes bajó 65% en dos años y medio, aunque el empleo formal se redujo y la informalidad aumentó.

Por Redacción La Gaceta Federal 3 min de lectura
Foto: Infobae

La distancia entre los trabajadores declarados al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y los que efectivamente tienen aportes acreditados fue de 767.448 personas en mayo de 2026, según datos de la Oficina de Estudios de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). En noviembre de 2023, último mes del gobierno de Alberto Fernández, esa brecha llegaba a 2.197.496 personas: una baja del 65% en dos años y medio.

Ese indicador, que ARCA utiliza para medir la morosidad previsional, mejoró de manera notable. Pero el propio organismo advierte que el dato no explica por sí solo sus causas, y otras cifras del mismo relevamiento matizan la lectura optimista: en el período, el total de empleados registrados se contrajo en 645.000 personas, mientras que la informalidad laboral creció en 758.000 trabajadores.

Los cotizantes dependientes -trabajadores en relación de dependencia con aportes acreditados- cayeron de 6.120.024 a 5.738.513, una pérdida de 381.511 personas (6,2%). En cambio, crecieron los autónomos (32,3%) y los monotributistas (6,1%), lo que podría reflejar tanto regularizaciones como migraciones desde el empleo asalariado hacia formas de trabajo independiente.

Por sector, la construcción fue la actividad con mayor caída de aportantes: perdió 77.391 personas (16,5%). Le siguieron la industria manufacturera, con 71.417 menos (5,7%), y transporte y almacenamiento, con 60.032 (11,6%). La administración pública también retrocedió, con 60.183 aportantes menos, concentrados en las provincias.

El desglose por tamaño de empleador exige cautela: el segmento de un solo asalariado, el que más unidades perdió, incluye tanto a pequeñas empresas como a consorcios con encargados de edificio y hogares con empleo doméstico, por lo que la baja no equivale necesariamente al cierre de negocios. En el extremo opuesto, las grandes empresas -más de 500 empleados- concentraron la mayor pérdida de trabajadores aportantes, con 205.530 menos, aunque solo 53 empleadores de ese tramo salieron del padrón.

Según el cálculo de ARCA que cruza esas variables, durante el gobierno de Javier Milei no habrían cerrado poco más de 22.000 empresas, como sugeriría una lectura lineal de los datos, sino unas 3.800, con aproximadamente 57.100 asalariados afectados.

La nota consigna que buena parte de la caída en los tramos más chicos responde a la depuración del padrón -bajas de personal doméstico o de encargados de edificio- y no a destrucción de tejido productivo, mientras que la reducción del empleo registrado y el aumento de la informalidad conviven con la mejora del indicador de morosidad previsional. Con información de Infobae.

Fuente: Infobae

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