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Impuesto a los combustibles

La venta de nafta tocó su piso en dos años mientras el impuesto subió 1.387%

El despacho de combustibles cayó en las 24 provincias respecto de 2023, mientras la carga tributaria sobre cada litro se triplicó en términos reales.

Por Redacción La Gaceta Federal 3 min de lectura
Foto: Infobae

El consumo de nafta en la Argentina registró en los primeros siete meses de 2026 su nivel más bajo de los últimos dos años, según un análisis del Instituto Argentina Grande (IAG). Entre enero y julio se despacharon 5.667,3 millones de litros, un 5,26% menos que en el mismo período de 2023, cuando el volumen había sido de 5.981,8 millones. La comparación interanual con 2025 también arroja caída: 1,84 por ciento.

El desplome no es parejo entre combustibles: la nafta premium cayó 7,3% frente a 2023 y la súper retrocedió 4,5%. Un relevamiento mensual de la Secretaría de Energía, procesado por el medio especializado Surtidores, confirma la tendencia y marca a julio como el peor mes interanual en dos años, con seis meses consecutivos de ventas por debajo del año anterior.

El fenómeno alcanzó a las 24 jurisdicciones del país. Misiones lideró la baja con 32,48%, seguida por Formosa (26,26%), Corrientes (18,83%), La Rioja (15,73%) y Entre Ríos (15,31%). El IAG lo explica por el llamado efecto frontera: en las provincias limítrofes el precio local quedó por encima del de los países vecinos y empujó parte de la demanda hacia el otro lado. Buenos Aires y Neuquén, esta última beneficiada por la actividad de Vaca Muerta, fueron las que menos retrocedieron.

La caída en el consumo convive con una suba sostenida de la carga impositiva. Según el IAG, el impuesto a los combustibles pasó de representar el 8,9% del precio en surtidor en noviembre de 2023 al 20,1% en agosto de 2026. Descontada la inflación, el tributo se triplicó: subió 240% en términos reales, muy por encima del 329% de inflación acumulada, pero con una suba nominal del 1.387% desde el cambio de gestión. De los 2.045 pesos que cuesta hoy un litro de nafta súper en la Ciudad de Buenos Aires, 411 corresponden a impuestos; en noviembre de 2023, a precios de hoy, esa carga era de apenas 120 pesos sobre un litro de 1.333.

El mecanismo detrás de la suba es que el tributo se cobra como monto fijo por litro y no como porcentaje del precio, lo que el Gobierno fue actualizando por encima de la inflación bajo el argumento de recomponer un atraso heredado. El propio IAG remarcó que se trata del impuesto cuya recaudación más creció desde el cambio de gestión: en 2025 recaudó 91% más que en 2023 en términos reales.

Pese a esa política de actualización acelerada, el Gobierno volvió a postergar por decreto el nuevo aumento que debía regir desde el 1° de septiembre, esta vez de forma total y no parcial como en ocasiones anteriores, y lo trasladó al 1° de octubre. Es la 13ª postergación de este tipo desde 2024, con el argumento oficial de sostener “un sendero fiscal sostenible”. La medida acumula ajustes pendientes de 2024, 2025 y los dos primeros trimestres de 2026, en un contexto en el que la actividad de las estaciones de servicio no logra revertir la tendencia a la baja.

Con datos de un análisis del Instituto Argentina Grande (IAG) y de la Secretaría de Energía procesados por Surtidores, según informó Infobae.

Fuente: Infobae

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