Empresarios de la moda, el vino y la industria naval piden previsibilidad frente a la crisis
En un encuentro organizado por el Movimiento Industrial, referentes de distintos sectores productivos hablaron de reducción de costos, pérdida de oficios calificados y planificación a largo plazo.
Un encuentro llamado Fabricando Futuro 2026, organizado por el Movimiento Industrial junto con La Fábrica Podcast, reunió a empresarios de la moda, el vino y la construcción naval para compartir su diagnóstico sobre la coyuntura económica argentina. El eje común de las intervenciones fue la necesidad de planificar a largo plazo para sostener la actividad en medio del ajuste.
El diseñador Ricky Sarkany, entrevistado por la conductora del podcast «La Fórmula», Milagros Hadad, contó la historia de sus padres, que escaparon de Hungría tras la Segunda Guerra Mundial y perdieron la fábrica familiar confiscada por el Estado húngaro, para relativizar las dificultades actuales del sector textil. Sarkany reconoció que, por primera vez, su empresa debió avanzar en una reducción de costos, algo que calificó como una decisión «durísima» cuando afecta a los equipos de trabajo. «La gente para mí no es una variable de ajuste, pero hoy hay que subsistir», explicó.
La Mesa Industrial, integrada por la diseñadora María Cher, el empresario naval Vito Contessi y el enólogo Sebastián Zuccardi, coincidió en que sus rubros exigen tiempos de producción largos, incompatibles con la lógica de la coyuntura inmediata. Zuccardi señaló que un viñedo demora entre cuatro y cinco años en producir desde que se planta, mientras que Contessi indicó que los insumos de la industria naval, como los motores, pueden tardar hasta dos años en llegar desde su compra. «La foto de mi empresa hoy es la realidad de hace dos o tres años», graficó.
Contessi advirtió además sobre un problema con impacto directo en el empleo calificado: la pérdida de oficios como soldadores, torneros y calderos navales, que requieren al menos cinco años de formación. Según explicó, ante las caídas de actividad del sector, buena parte de esos trabajadores migra hacia otros rubros o hacia el exterior, lo que obliga a la industria a formar de nuevo a su personal cuando se recupera la demanda. El empresario recordó también que Estados Unidos protege su construcción naval con la Ley Jones, que exige que los buques que operan en ese país sean construidos allí.
María Cher remarcó que su compañía trabaja con un año y medio de anticipación sobre sus colecciones y que la identidad de marca es una ventaja frente a la competencia internacional. Durante el encuentro también participó el dueño de Banco Macro, Jorge Brito, quien habló sobre la mora crediticia y sostuvo que empresarios y país tienen la oportunidad de «generar empleo creando valor». El cierre incluyó la entrega del Premio Emprendedor Industrial a Carmelo Dezeo, de 26 años, creador de Boogie’s Bakery, una empresa de panificados de papa. La nota fue publicada originalmente por Infobae.



