El Gobierno logra calma cambiaria y el riesgo país baja de 500 puntos
El dólar mayorista se mantiene estable, la brecha cambiaria se achica y las tasas en pesos caen por debajo del 20% anual. La UIA no pidió devaluación pero reclama baja de impuestos.
El mercado financiero arrancó septiembre con una calma que no se veía hace meses. El dólar mayorista cerró en $1.508, apenas por debajo del cierre de agosto, y quedó un 24% por debajo del techo de la banda cambiaria, fijado en $1.881. La brecha con el dólar MEP se redujo a 1,3% y con el contado con liquidación a 5,2%, lo que según la consultora LCG muestra que se enfrió la dolarización de carteras, que había subido a USD 2.900 millones en julio.
La expectativa de un salto brusco del tipo de cambio quedó prácticamente descartada. Ni siquiera la Unión Industrial Argentina reclamó en su encuentro anual un dólar más alto para mejorar la competitividad de la industria, aunque los empresarios sí insistieron en la necesidad de una baja de impuestos. Los futuros de dólar proyectan un ajuste mensual de apenas 1,7% hasta fin de año, con el mayorista cotizando en $1.610 para diciembre.
El riesgo país acompañó esa tranquilidad y cerró en 494 puntos, el nivel más bajo en dos semanas y por debajo de la barrera de los 500 puntos básicos. Los inversores siguen de cerca las chances de reelección de Javier Milei, aunque todavía falta más de un año para las elecciones. Con bonos en dólares rindiendo 10% anual, aparecieron compradores que le pusieron un techo a la suba del riesgo país.
La caída más marcada se dio en las tasas cortas en pesos: la caución a un día cerró en 19%, después de haber tocado el 28% un mes atrás. El descenso responde a la decisión del Tesoro de liberar pesos en la última licitación de agosto, lo que destrabó tensiones de liquidez. Para el Gobierno, mantener tasas bajas —hoy en terreno negativo en términos reales— es clave para darle impulso a la actividad, sobre todo a las pymes que se financian con descuento de cheques.
El panorama no está exento de matices. El Banco Central tiene poco margen para comprar dólares: apenas USD 15 millones en la última rueda, y las compras mensuales cayeron de USD 2.162 millones en julio a USD 768 millones en agosto. El stock bruto de reservas llegó a USD 50.800 millones, pero ese incremento se explica en buena parte por la suba internacional del precio del oro, no por compras genuinas del Central en el mercado.
La estabilidad cambiaria es, además, la apuesta central del Gobierno para seguir bajando la inflación. Agosto habría cerrado con el índice mensual más bajo del año, con estimaciones de consultoras entre 1,4% y 1,8%, por debajo del 1,9% de junio. La discusión sobre un eventual atraso cambiario, que había vuelto a plantearse a mediados de año, perdió fuerza ante el récord de exportaciones y el superávit de cuenta corriente.
Con información de Infobae.



