La industria argentina acumula un año de caída y prevé el cierre de 3.300 empresas
Un informe de la consultora I+D advirtió que el sector pierde empleo y empresas por la combinación de menor demanda, costos en alza y tasas elevadas.
La producción industrial volvió a retroceder en julio y encadena más de un año de estancamiento con tendencia a la baja, según el informe de septiembre de la consultora I+D. La medición desestacionalizada mostró una caída de 5% frente a junio, un retroceso de 4,9% respecto al mismo mes de 2025 y una contracción acumulada de 2,6% en los primeros siete meses del año. El nivel de actividad se ubica 18,7% por debajo del máximo alcanzado en noviembre de 2017.
De las 16 divisiones manufactureras, solo refinación de petróleo mostró una mejora mensual, de 1,7%. Las 15 restantes cayeron, con bajas particularmente marcadas en muebles (13,9%), maquinaria y equipo (9,2%) y productos químicos (8,3%).
La consultora que dirige Diego Coatz describió el fenómeno como un «efecto sándwich»: la debilidad de la demanda se combina con el aumento de los costos, de manera que «las empresas venden menos, enfrentan costos crecientes y tienen cada vez menos margen para trasladarlos a precios». A ese cuadro se suma, según el informe, un «torniquete financiero».
El documento vinculó ese ajuste con la política cambiaria del Gobierno: «Para sostener el dólar en 1.500 pesos el Gobierno recurrió a un apretón monetario que, aun después de relajarse, dejó la curva de tasas un escalón más arriba, con tasas reales positivas que se trasladan directamente a los adelantos y al descuento de cheques con que la pyme financia su capital de trabajo, afectando a una ya estresada cadena de pagos», señaló I+D. La consultora advirtió además que, si hacia fin de año se reduce la liquidación del agro y el riesgo país supera los 500 puntos, el equilibrio cambiario podría lograrse otra vez a través de un recalentamiento de la tasa de interés. En ese escenario, con 4.000 empresas industriales ya en mora, la capacidad ociosa «puede dejar de ser un indicador y profundizar el cierre de empresas».
El deterioro ya se refleja en el empleo. En mayo se perdieron más de 3.000 puestos industriales y, en el último año, la caída acumulada llega a 53.000 empleos directos, que ascienden a 93.000 si se suman los indirectos. Para 2026, I+D proyecta una pérdida total de 100.000 empleos industriales directos e indirectos. En el conjunto del sector privado, el total de asalariados formales cayó casi 138.000 en los últimos doce meses, con comercio como el sector que más puestos destruyó en mayo.
El cierre de empresas también se acelera: en mayo desaparecieron más de 400 establecimientos industriales, el valor más alto desde 2019, y en lo que va del año ya se perdieron casi 1.500. Si se cumple la proyección de la consultora, el total de cierres llegaría a 3.300 empresas en el año.
El informe también contrasta la recuperación general de la economía, que según I+D se ubica por encima de los niveles de 2022, con el estancamiento de la industria. Mientras minería e hidrocarburos crecieron más de 40% frente a 2022 y el agro más de 10%, los bienes de capital quedaron 47,6% por debajo de julio de ese año. La consultora remarcó que los sectores que más crecen no son grandes generadores de empleo: agro, energía y minería explican apenas el 8% del empleo asalariado formal, mientras que industria, construcción y comercio, los principales empleadores, están entre los más rezagados.
Los datos preliminares de agosto no muestran un cambio de tendencia: la producción de autos cayó 12% interanual y acumula un descenso de 17% en el año, mientras los despachos de cemento retrocedieron 8,1% interanual.
Nota basada en información publicada por Infobae, con datos del informe de septiembre de la consultora I+D.



