Kicillof ordenó reincorporar a 1.200 despedidos de Granja Tres Arroyos
El Ministerio de Trabajo bonaerense dictó una conciliación obligatoria tras el vaciamiento denunciado en la planta avícola. Incluye reincorporaciones, donación de alimentos y un pago a cuenta.
El Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, a cargo de Walter Correa, ordenó la reincorporación de 1.200 trabajadores despedidos en distintas plantas de Granja Tres Arroyos y Wade. La medida llegó tras una audiencia con representantes de las empresas y del Sindicato de la Industria de la Alimentación de la Provincia de Buenos Aires (Stiapba).
Según informó el gobierno bonaerense, de ese encuentro surgió una conciliación obligatoria por 15 días hábiles, con posibilidad de una prórroga de cinco días adicionales. La resolución contempla la reincorporación de los despedidos «con el objetivo de garantizar la paz social y abrir una instancia de negociación entre las partes para avanzar hacia una solución al conflicto», señaló el comunicado oficial.
Los despidos alcanzaban a 700 trabajadores de la planta de Capitán Sarmiento, 50 de la de Pilar y 450 de la de Esteban Echeverría. De la audiencia participaron también el subsecretario de Comercialización del Ministerio de Producción bonaerense, Ariel Aguilar; la intendenta de Capitán Sarmiento, Fernanda Astorino Hurtado, y Alejandro Bonomo, en representación del municipio de Esteban Echeverría.
Como parte del acuerdo, la empresa se comprometió a donar 1.000 cajones de pollo para los trabajadores despedidos y a efectivizar durante la próxima semana un pago de dinero a cuenta. Las partes volverán a reunirse el jueves para continuar las negociaciones dentro del marco de la conciliación obligatoria.
El conflicto se desató después de que Granja Tres Arroyos, que supo ser la mayor avícola del país, suspendiera sin aviso previo las operaciones de su planta de Capitán Sarmiento. Un comunicado interno de la empresa notificó la paralización de tareas «hasta nuevo aviso a partir del 31 de agosto de 2026», atribuida a la falta de suministro eléctrico y a «cuestiones operativas y productivas derivadas de circunstancias de fuerza mayor».
Según pudo saber Infobae, las máquinas alquiladas a terceros que operaban en la planta ya no se encuentran en el establecimiento, y miembros del directorio de la empresa también habrían retirado sus pertenencias de las oficinas. La paralización dejó a cerca de mil trabajadores sin actividad y amenaza con golpear hasta el 80% del movimiento económico de Capitán Sarmiento, una localidad de unos 15.000 habitantes donde al menos 300 empleados ya habían recibido telegramas de despido.
Las familias de los operarios mantienen desde el martes pasado un acampe frente a la planta, con permanencias rotativas, a la espera de definiciones sobre los despidos, los salarios adeudados y la continuidad de la actividad productiva en la ciudad.
Fuente: Infobae.



