Guzmán reconoció la baja de inflación pero advirtió por la mishiadura
El ex ministro de Economía defendió el objetivo de bajar la inflación, pero cuestionó el impacto del ajuste sobre la actividad, el empleo y los ingresos, en medio de niveles récord de morosidad.
El ex ministro de Economía Martín Guzmán volvió a cruzar al Gobierno de Javier Milei por el rumbo de la política económica, aunque reconoció que la decisión de priorizar la baja de la inflación al asumir fue acertada. «Haber puesto a la inflación como principal preocupación de la política macro en diciembre de 2023 está bien, es lo que había que hacer», dijo en una entrevista con radio Splendid.
Sin embargo, el economista sostuvo que la forma en que se atacó la suba de precios generó un fuerte desequilibrio en la producción. «Está muy mal la actividad urbana. Cuando se ve el crecimiento es porque lo impulsan el agro, la minería y la energía, la industria financiera, pero eso no crea empleo», señaló, y citó la caída de la industria y la construcción registrada en julio.
Según Guzmán, esa caída de la actividad urbana afecta también las cuentas públicas: «Es un problema serio», advirtió, porque la merma en la recaudación le dificulta al Gobierno sostener el superávit fiscal.
El ex funcionario apuntó además contra el esquema de tasas de interés, que junto a la caída de los ingresos derivó en niveles de morosidad récord. «Se celebra la caída de la inflación pero la situación de los ingresos es bien complicada», subrayó, y cuestionó las expectativas oficiales de un repunte del consumo: «¿Quién va a invertir en áreas urbanas si no se vende?», planteó.
Guzmán consideró que el Gobierno sobreestimó la velocidad de la baja de la inflación y subestimó su costo sobre la economía real. «La forma en la que se hizo el ajuste, donde le bajás el impuesto a los que mayor capacidad contributiva tienen en la Argentina y recortás gastos claves en inversión pública, genera lo que estamos viendo ahora», afirmó. También cuestionó el uso del tipo de cambio como ancla antiinflacionaria y el esquema del RIGI, al que calificó de «antiindustrial» porque, dijo, «no derrama» en el resto de la economía.
Sobre la morosidad, explicó que la combinación de caída de ingresos reales y tasas de interés «desestructuradas» generó una bola de nieve de deuda impagable. «No puede un banco cobrarle 66% de interés a una persona en una economía donde la inflación es 30%. Es un disparate», sostuvo, y pidió una regulación más estricta sobre bancos y billeteras virtuales. «Es un tema en el cual el Estado tiene que tener un rol, solo no se va a resolver», cerró. Guzmán resumió el cuadro social con una frase: «Hay una mishiadura importante». La entrevista fue difundida originalmente por Infobae.



