Entre la baja de la inflación y las alarmas de industria y empleo
La inflación de agosto bajó a 1,7%, pero la industria y la construcción cayeron y las encuestas muestran que el desempleo preocupa más que los precios.
El Gobierno de Javier Milei cerró una semana con señales contradictorias. La inflación de agosto se ubicó en 1,7%, un dato que el oficialismo celebra como prueba de que el programa económico avanza. Pero casi al mismo tiempo se conocieron caídas fuertes en dos sectores clave: la producción industrial manufacturera retrocedió 4,9% interanual en julio y la construcción cayó 4,5% frente a un año atrás, con bajas también en la comparación mensual desestacionalizada.
En la Casa Rosada sostienen que, si el rumbo no cambia, la baja de precios terminará trasladándose a salarios, inversión y empleo. Sin embargo, en algunos sectores del oficialismo empiezan a circular, en voz baja, dudas sobre los tiempos en que esa recomposición debería llegar.
El economista Fernando Marull calculó que los salarios privados perdieron cerca de 5% entre agosto de 2025 y marzo de este año, y recuperaron unos tres puntos entre abril y agosto, aunque todavía están dos puntos por debajo de octubre pasado. Según su análisis, el apoyo al Gobierno siguió un recorrido similar al de los ingresos.
Una encuesta de la Universidad de San Andrés muestra que la falta de trabajo ya es el principal problema para el 39% de los consultados, seguida por los bajos salarios con 36%, mientras que la inflación quedó en tercer lugar con 17%. La misma medición señala que al 40% de los hogares los ingresos les alcanzan apenas para cubrir gastos sin poder ahorrar, y que un 37% directamente no llega a fin de mes: la mitad de ese grupo debió endeudarse. Otro relevamiento, de AtlasIntel, ubica la percepción sobre el mercado laboral como ampliamente negativa.
En el plano político, oficialismo y oposición votaron juntos en Diputados, por 249 votos contra uno, el envío a comisión de proyectos vinculados con morosidad y discapacidad. La oposición lo interpretó como una victoria que obligó al Gobierno a discutir temas de alta sensibilidad social. Desde la Casa Rosada, en cambio, remarcaron que lograron evitar que la iniciativa sobre morosidad pasara por la Comisión de Presupuesto, lo que evita asociarla de entrada a un costo fiscal.
El próximo gran escenario será la discusión del Presupuesto 2027, donde los gobernadores buscarán obras y recursos de cara al año electoral, además de la definición sobre la eliminación o suspensión de las PASO. Milei también amplió agenda con el reclamo por Malvinas: habló del tema en la última reunión de Gabinete, avanzó con acciones judiciales contra empresas que explotan hidrocarburos en las islas y funcionarios viajaron a Tierra del Fuego por la Base Naval Integrada, mientras Donald Trump dejó abierta la posibilidad de involucrarse en una eventual negociación.
El asesor presidencial Santiago Caputo resumió la lectura oficial al escribir en redes: «Reminiscencias de mediados de ’22. Falta un año para las elecciones. Diagnósticos apresurados y conclusiones atemporales. La paciencia es una virtud. Para variar, no la ven. Todo marcha acorde al plan». Según pudo saber Infobae, en reuniones recientes Milei volvió a cargar contra la prensa y llegó a calificar a los periodistas como «el enemigo».
Nota basada en información publicada por Infobae.



