El Gobierno reforzó $5,1 billones para Salud, energía y jubilaciones, pero el efecto neto es nulo
La Decisión Administrativa 26 amplió partidas para hospitales, Cammesa y el sistema previsional, aunque la mayor parte se compensa con reasignaciones y no modifica el resultado fiscal.
El Poder Ejecutivo publicó en el Boletín Oficial la Decisión Administrativa 26, firmada por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el ministro de Economía, Luis Caputo, que reasigna partidas presupuestarias por $5,1 billones entre distintas áreas del Estado, entre ellas salud pública, energía eléctrica y el sistema previsional. El monto equivale al 3,4% del Presupuesto ampliado para este año, aunque el efecto neto se reduce a $2,16 billones porque una parte proviene de fondos que ya estaban asignados a la Tesorería General de la Nación.
Según el detalle oficial, el aumento en la autorización de gastos para lo que resta del año no modifica el resultado de las finanzas de la Administración Central: el refuerzo se compensa con un incremento equivalente de los recursos corrientes y de capital, aportados en su mayoría por la Anses. Es decir, no hay una ampliación real del gasto público sino un movimiento de partidas dentro de un mismo esquema fiscal.
El Ministerio de Capital Humano recibió la ampliación más alta, de $1,79 billones, destinada al Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados y a la Anses, para el pago de prestaciones por moratoria previsional y seguro de desempleo, este último a raíz del aumento del Salario Mínimo, Vital y Móvil dispuesto en diciembre de 2025. También se reforzó el Plan 1.000 Días y las transferencias a ARCA. Además, se amplió en $250.000 millones el límite para pagar deudas previsionales reconocidas por la Justicia.
En Salud, se destinaron $550.000 millones a pensiones no contributivas por invalidez laborativa y $44.000 millones a la compra de medicamentos para la cobertura sanitaria compensatoria. La norma también garantiza el funcionamiento de hospitales de alta complejidad como el Garrahan, El Cruce Néstor Kirchner, el Favaloro y el Bicentenario de Esteban Echeverría, con una contribución de $550.000 millones de la Anses. El organismo previsional giró, a su vez, $240.000 millones a las cajas de retiro de la Policía Federal y las Fuerzas Armadas.
La partida individual más alta correspondió a Cammesa, que recibió $1 billón del Tesoro para sostener la política de energía eléctrica. También se ampliaron fondos para Vialidad Nacional, con obras en la Ruta 40 entre Mendoza y San Juan y trabajos en Santa Cruz, y para el pago de haberes de fuerzas de seguridad y militares, tras los aumentos salariales dispuestos en julio.
Por separado, el Gobierno publicó los decretos 867 y 868/2026, que refuerzan en $521.558 millones el presupuesto en defensa para la zona de las Islas Malvinas, aunque con un impacto neto de $234.122 millones, compensado con reasignaciones internas y fondos de privatizaciones. Ese refuerzo incluye partidas para inteligencia, ciberseguridad, satélites y acciones diplomáticas vinculadas al reclamo de soberanía.
En conjunto, la norma muestra un patrón que se repite en la gestión de Javier Milei: los anuncios de refuerzo presupuestario conviven con la meta de sostener el superávit fiscal, lo que en la práctica limita el impacto real de estas partidas sobre áreas sensibles como salud, jubilaciones y energía. Con información de Infobae.



