Autos varados: el acuerdo con México sigue trabado y evalúan destruirlos
Marcas que importan vehículos mexicanos enfrentan pérdidas millonarias porque el Gobierno de México no responde los reclamos argentinos para renovar el pacto automotor.
Las negociaciones entre los gobiernos de Argentina y México para destrabar el acuerdo comercial automotor volvieron a frenarse, según pudo saber Infobae. La pausa golpea de lleno a las marcas que arman gran parte de su oferta local con vehículos fabricados en territorio mexicano.
«Es un momento crítico al que esperábamos no llegar, pero en las últimas semanas la atención parece haberse puesto prioritariamente en el acuerdo comercial que México quiere renovar con Estados Unidos y Canadá. El Gobierno mexicano no responde a las gestiones de Argentina. Es preocupante porque tenemos autos fabricados en México que no podemos traer», confesó una fuente de una automotriz que importa vehículos desde ese país.
El problema afecta a unidades que ya fueron producidas por pedido argentino y llevan meses estacionadas en México. Si se nacionalizan sin el acuerdo vigente, deben pagar el 35% de arancel de importación extrazona, un costo que las empresas no quieren trasladar al precio final ni asumir como pérdida propia.
Según explicaron desde la automotriz consultada, tampoco es viable dejarlos en depósito fiscal a la espera de una firma: «Traerlos tiene el costo del barco, pero dejarlos en depósito fiscal sin nacionalizar es otro costo diario que se debe pagar en concepto de estacionamiento y guarda. Y si el acuerdo no se firma, antes de fin de año hay que nacionalizarlos pagando el 35%, con lo cual deja de ser negocio». Además, si el trámite se demora hasta 2027, esos vehículos perderán el año-modelo y deberán venderse más baratos.
La situación llevó a que algunas marcas evalúen una salida drástica. «Estamos evaluando el escenario diariamente. Pero quizás la mejor decisión sería mandarlos a scrap, destruirlos. No se pueden tener tanto tiempo parados. Es caro en cualquier condición», sentenciaron desde la empresa.
El convenio en cuestión es el ACE 55, que permite el intercambio automotor sin aranceles entre ambos países, pero está atado al acuerdo comercial general ACE 6. Ese marco más amplio no se renovó el 18 de marzo pasado por diferencias en posiciones arancelarias agrícolas que pretende introducir la Argentina y que México no acepta, pese a que el Gobierno de Javier Milei redujo su pretensión inicial para destrabar la negociación. Se había intentado avanzar al menos con el ACE 55 de forma independiente, pero tras varias semanas sin respuesta de México, esa vía también quedó frenada.
Entre las marcas afectadas figuran Nissan (Versa, Sentra y las pick up Frontier, que debían empezar a llegar en julio), Volkswagen (Taos, Tiguan y Vento), Ford (Bronco Sport y Maverick), Honda (ZR-V), Kia (K3 y K4 sedán) y Stellantis (RAM 2500), además de las Chevrolet Silverado. BMW y Audi no se ven afectadas porque sus modelos mexicanos ya pagan el arancel extrazona por no cumplir con el contenido local exigido por el ACE 55.
Con información de Infobae.



