La mejora de las cuentas externas empuja la baja del riesgo país
La Argentina logró superávit de cuenta corriente por primera vez en siete años, impulsado por la energía y el agro, mientras la demanda interna sigue débil.
La Argentina logró superávit de cuenta corriente por primera vez en siete años, impulsado por la energía y el agro, mientras la demanda interna sigue débil.
El indicador cerró en 491 puntos, su nivel más bajo desde el 17 de agosto, mientras suben bonos y acciones. El IERAL advierte por los condicionamientos del calendario electoral.
El dólar mayorista se mantiene estable, la brecha cambiaria se achica y las tasas en pesos caen por debajo del 20% anual. La UIA no pidió devaluación pero reclama baja de impuestos.
Los bonos argentinos subieron impulsados por el optimismo global, mientras el dólar bajó y el Banco Central sumó compras al mercado de cambios.
El indicador que mide JP Morgan llegó a 512 puntos y algunos bonos argentinos rinden más de 10,6%, lo que impide al país tomar deuda en los mercados internacionales.