Un economista destacó el «compromiso mesiánico» de Milei con el ajuste fiscal
Alberto Ades, exGoldman Sachs, ponderó en la UBA la credibilidad fiscal del Gobierno pero advirtió sobre una "pared de vencimientos" en 2027
El economista Alberto Ades, estratega global en Vector Alpha y con pasado en Goldman Sachs, elogió el programa económico de Javier Milei durante una disertación en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. Según sostuvo, el presidente tiene un «compromiso mesiánico con el equilibrio fiscal» que calificó como «un caso notorio que no se ve en ningún otro país del mundo» y que, a su juicio, le da credibilidad frente a los mercados porque «si falla la recaudación, implementará más ajuste fiscal para equilibrar».
El diagnóstico no estuvo exento de advertencias. Ades señaló que 2027 presentará «una pared de vencimientos y mucha incertidumbre política», una combinación que definió como «riesgosa» y que exigirá del Gobierno una gestión activa para diferir pagos o asegurar financiamiento antes de que el ciclo electoral complique el panorama.
Sobre los indicadores actuales, el economista relativizó la suba del riesgo país a 633 puntos: «Parece bastante dramática, y en un punto lo es, pero también está bien comprobar lo que ha caído en los últimos dos años y medio», dijo. Agregó que las reservas crecieron, que la inflación -que había llegado al 211% anual en 2023- «ha caído significativamente» y que el Tesoro recuperó acceso parcial al mercado doméstico de deuda. Sin embargo, advirtió que el costo de financiamiento actual, del 11,6%, es «problemático».
Ades comparó el escenario con la crisis de 2018, que había hecho colapsar el programa económico de Mauricio Macri tras la suba de tasas de la Reserva Federal. «Yo creo que esto no es 2018, porque los números son muy distintos», afirmó. Recordó que en aquel momento Argentina tenía un déficit de cuenta corriente del 5,5% del PBI y un déficit fiscal de 6 puntos, mientras que hoy el resultado fiscal es prácticamente nulo -con discusión sobre si hay un pequeño superávit o déficit- y el frente externo «tiene un pequeño déficit con potencial de convertirse en superávit». Por eso concluyó que el país es «mucho menos vulnerable» a lo que ocurra con las tasas en Estados Unidos.
Respecto del tipo de cambio, reconoció que el peso está más apreciado que en 2017, en la previa de aquella crisis. Planteó tres caminos posibles para corregirlo: un mayor ajuste fiscal, que en año electoral «no funciona» en el corto plazo; una devaluación discrecional, que descartó porque «pasa a precios muy rápido»; y reformas estructurales que eleven la productividad, la vía que consideró más sólida aunque reconoció que no es sencilla mientras crecen sectores exportadores como la energía, la minería y el agro.
El economista también señaló que la agenda pendiente del Gobierno -las reformas impositiva, previsional y del régimen de coparticipación- «enfrenta dificultades políticas y por ahora no se ha materializado», aunque tendría «un impacto muy positivo» si se concretara. Mencionó además que la relación con Washington y los anuncios de inversión juegan a favor del país, aunque aclaró que buena parte de esos proyectos recién tendrá efectos concretos dentro de cuatro o cinco años, después de las elecciones de 2027. «Veo al Gobierno muy proactivo, tratando de empujar esos vencimientos para atrás o asegurarse financiamiento oficial», cerró. La nota fue publicada originalmente por Infobae.



