La CGT archiva el quinto paro general y evalúa una medida más corta
La mesa chica cegetista descartó por ahora una nueva huelga general contra Milei y analiza un paro parcial de pocas horas. Además prepara un acto en una cancha para presionar al PJ.
La conducción de la CGT decidió dejar en suspenso el quinto paro general contra el Gobierno de Javier Milei y evalúa en cambio una huelga parcial de dos a cuatro horas, fuera del horario pico, que se realizaría después de la visita del Papa y antes de fin de año.
«No se le puede joder la vida a la gente», planteó un dirigente sindical durante la reunión de la mesa chica, al proponer esta modalidad de protesta que evitaría a los trabajadores la pérdida del salario del día o del presentismo.
Según trascendió del encuentro, realizado el martes en el Sindicato del Seguro, parte de la cúpula cegetista considera que «el paro general no cambia nada» porque el Gobierno no modificaría sus políticas por una medida de fuerza, y temen además que Milei capitalice un nuevo paro como herramienta electoral de cara a su proyecto de reelección. De la reunión participaron los tres cotitulares de la central obrera, Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Arguello, además de Andrés Rodríguez, Gerardo Martínez, José Luis Lingeri, Héctor Daer, Sergio Sasia y Juan Carlos Schmid, entre otros referentes.
El repliegue también está atravesado por el dispar acatamiento que tuvieron los últimos paros generales. La última huelga, del 19 de febrero pasado —motivada por la reforma laboral aprobada ese mes en el Congreso—, tuvo según la CGT un acatamiento del 90%, aunque varios dirigentes reconocieron puertas adentro que la medida había sido floja. Desde entonces, el plan de lucha lanzado en julio se limitó a concentraciones callejeras con una presencia testimonial de la central.
El sector dialoguista de la CGT mantiene críticas duras al Gobierno, pero también reconoció el gesto de la administración libertaria al corregir mediante el decreto 612 la reglamentación de la Ley de Modernización Laboral, que había reducido los montos de las cuotas solidarias con que se financian los sindicatos.
La mesa chica resolvió además organizar antes de fin de año un acto en una cancha de fútbol, pensado como una demostración de fuerza hacia la dirigencia del PJ. La decisión llega después de que la CGT quedara afuera de la última cumbre del peronismo, un hecho que generó malestar entre los gremialistas y que fue respaldado públicamente por Gerardo Martínez, de la UOCRA. «Nos hacen sentir que no somos importantes ni respetados», se quejó uno de los dirigentes durante la reunión.
La idea de un acto masivo ya se había evaluado para el 17 de octubre, por el Día de la Lealtad Peronista, pero se descartó por diferencias internas entre quienes querían marcar postura ante el PJ y quienes preferían sumarse al acto que encabezó el gobernador bonaerense Axel Kicillof en La Matanza. Con esta nueva estrategia, la CGT busca garantizar su lugar en el armado electoral y en las listas de candidatos del peronismo de cara a los próximos comicios. (Fuente: Infobae)



