Kicillof se mostró con Grabois, mientras crece la interna por CFK
El gobernador bonaerense recorrió el barrio La Cava junto al diputado de Patria Grande, mientras el kirchnerismo redobla la presión para que Cristina Kirchner sea candidata en 2027.
El peronismo volvió a exhibir sus fracturas internas este miércoles. El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, inauguró en San Isidro una nueva base permanente de la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (UTOI), pero antes sorprendió con una recorrida no prevista en su agenda oficial por el barrio La Cava, junto al diputado nacional y referente de Patria Grande, Juan Grabois.
En esa recorrida, que también incluyó a la diputada Fernanda Miño y al ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, el gobernador dialogó con vecinos afectados por los recortes nacionales en políticas de hábitat y vivienda, y visitó la parroquia Nuestra Señora de la Cava junto al padre Lucas Schcolnik para evaluar obras de infraestructura pendientes.
La nueva base de la UTOI, con dormitorios, vestuarios y espacios de descanso, permitirá que 100 agentes y cinco patrulleros nuevos trabajen de forma permanente en los barrios La Cava, Santa Rita, Uruguay y San Cayetano, en articulación con la Fuerza Barrial de Aproximación. Kicillof destacó que «por encima de cualquier pertenencia partidaria», el objetivo del gobierno provincial es «llevarles tranquilidad y respuestas a los vecinos y vecinas de cada distrito», y remarcó que desde el inicio de su gestión los cuerpos especiales de la Policía bonaerense llegaron a los 10.000 efectivos en todo el territorio. El intendente de San Isidro, Ramón Lanús, cercano a Patricia Bullrich, celebró el trabajo conjunto con la Provincia.
La foto con Grabois no fue un gesto menor: el dirigente de Patria Grande no integra el Movimiento Derecho al Futuro, el espacio con el que Kicillof busca ampliar su construcción política de cara a 2027. Días atrás, Grabois había dicho en Radio Con Vos que si Cristina Kirchner no es candidata, «es obvio que el candidato es Axel».
Mientras tanto, el sector más identificado con la expresidenta profundizó su presión. El senador bonaerense Sergio Berni afirmó que «Cristina es una gran conductora» y cuestionó a Kicillof: «No podés conducir desde la victimización». También apuntó contra el desdoblamiento electoral bonaerense, al que calificó de «antidoctrinaria», y cerró: «Mi candidata en 2027 es Cristina y hay condiciones para que lo sea». En la misma línea, el diputado y líder de La Cámpora, Máximo Kirchner, ratificó: «Mi candidata, hasta tanto, es Cristina y vamos a pelear para eso».
El planteo choca con la situación judicial de la expresidenta, condenada en forma firme a seis años de prisión e inhabilitación perpetua por la causa Vialidad, mientras su defensa gestiona ante organismos internacionales. La tensión creció además después de que el jefe de Gabinete bonaerense, Carlos Bianco, relativizara el peso de una eventual resolución de la ONU sobre el caso y dejara trascender que Kicillof no se subordinaría a una conducción de Cristina Kirchner.
La interna tendrá un nuevo capítulo el 17 de octubre, Día de la Lealtad Peronista, con actos separados: el cristinismo se concentrará frente al domicilio de la expresidenta en San José 1111, mientras Kicillof encabezará un acto del Movimiento Derecho al Futuro en González Catán, junto a intendentes, gremios y organizaciones sociales como el Movimiento Evita y Barrios de Pie.
Fuente: Infobae.



