El riesgo país rozó los 580 puntos y subió la pobreza al 32,3%
El índice de JP Morgan marcó su valor más alto desde abril, el dólar mayorista tocó otro récord y el Indec confirmó una fuerte caída de la actividad económica en julio.
Los activos financieros argentinos volvieron a sufrir este miércoles en medio de un combo de datos económicos negativos a nivel local y una jornada adversa para los mercados internacionales. El índice de riesgo país elaborado por JP Morgan subió once unidades y cerró en 578 puntos básicos, su nivel más alto desde el 28 de abril, después de haber tocado un mínimo de 557 puntos durante la mañana.
El S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires cayó 1%, hasta los 2.939.964 puntos, un piso que no se veía desde el 21 de agosto y que marcó la cuarta rueda consecutiva a la baja. Medido en dólares mediante el llamado «contado con liquidación», el panel de acciones líderes se acercó a los 1.800 puntos, el nivel más bajo desde el 16 de marzo.
Entre los papeles argentinos que cotizan en Wall Street predominaron las caídas, encabezadas por Bioceres (-5,3%) y Telecom Argentina (-4,1%). También perdieron valor las petroleras YPF (-0,7%, a USD 53,53) y Vista Energy (-2,8%), pese a que el barril de petróleo Brent subió 4,3%, hasta los USD 107,50.
Los bonos soberanos en dólares, que llegaron a subir 0,4% durante la mañana, terminaron la jornada con una baja de 0,5%. Desde Adcap Grupo Financiero señalaron que «los bonos soberanos argentinos profundizaron su desempeño inferior al del resto del mercado, con la presión nuevamente concentrada en el tramo largo de la curva», y agregaron que la caída «ya no responde únicamente a la dinámica de los bonos del Tesoro de Estados Unidos», lo que según la consultora «refuerza las restricciones de financiamiento en moneda dura» para el país.
Martín Mazza, director de MM Investment, explicó que «hay una diferencia importante entre que suban los bonos y que cambie estructuralmente el riesgo argentino» y remarcó que, para que esa mejora sea sostenible, «el mercado necesita ver acumulación de reservas, capacidad de refinanciamiento y menor incertidumbre sobre los dólares necesarios para pagar la deuda».
El deterioro financiero se dio en simultáneo con datos negativos de la economía real. El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del Indec cayó 2,9% en julio respecto al mes anterior, una baja mayor a la esperada por el mercado, con la industria y la construcción entre los sectores más golpeados. A eso se sumó otro dato del organismo: la pobreza se ubicó en 32,3% y la indigencia en 7,5% durante el primer semestre de 2026, un salto de 4,1 puntos porcentuales respecto del segundo semestre de 2025, cuando el índice de pobreza había sido de 28,2%.
En el plano cambiario, el dólar mayorista subió 3,50 pesos (0,2%) y cerró en $1.519,50, un nuevo máximo nominal, mientras que el dólar minorista en el Banco Nación avanzó a $1.540 para la venta. El Banco Central compró apenas USD 8 millones en el mercado de cambios y las reservas internacionales brutas cayeron USD 88 millones, hasta los USD 48.845 millones, el stock más bajo del mes.
El escenario local se combinó además con una jornada volátil en Wall Street, presionada por la suba en los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense —el de diez años llegó a 5,16% anual, su nivel más alto desde 2007— y por el repunte del petróleo ante la tensión en Medio Oriente.
Con información de Infobae.



