El Gobierno mide el riesgo de un frente opositor unificado para 2027
En Casa Rosada evalúan qué candidatura opositora sería más difícil de enfrentar en un eventual balotaje, mientras la imagen negativa de Milei supera a la positiva.
A más de un año de las elecciones presidenciales, el Gobierno nacional sigue de cerca los movimientos de la oposición ante la posibilidad de que distintos sectores enfrentados con Javier Milei logren articular una candidatura común. Según reconstruyó Infobae a partir de fuentes con acceso al despacho presidencial, en el oficialismo admiten que un frente amplio opositor podría complicar los planes de reelección de La Libertad Avanza, aunque el diagnóstico varía según quién encabece esa alternativa.
Una fuente con acceso a la Casa Rosada definió ante ese medio que «aglutinar a todo el electorado que rechaza a Milei en una sola oferta electoral es la construcción de una mayoría», y advirtió que esa confluencia representa una amenaza real para el oficialismo. Otro dirigente libertario fue más allá y planteó que una oferta moderada «nos podría comer votos del centro, de los ñoños republicanos», y que resultaría más riesgosa que enfrentar a un candidato identificado con el kirchnerismo duro.
La idea de una coalición opositora amplia no es nueva. Tras la casi diluida experiencia de Provincias Unidas, el senador radical Martín Lousteau impulsa una propuesta que buscaría reunir, bajo la consigna «coordinar para ganar», desde a Myriam Bregman hasta a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y al gobernador bonaerense Axel Kicillof. En paralelo, Kicillof trabaja en una construcción propia, con respaldo de un sector del PJ y de dirigentes como Emilio Monzó y Nicolás Massot, aunque encuentra resistencia en La Cámpora. El propio Máximo Kirchner cuestionó esa estrategia y la calificó como «un reduccionismo enorme» por sustentarse únicamente en la intención de «ganarle a Milei».
En el oficialismo creen que una candidatura de Kicillof tendría dificultades para captar votos opositores no identificados con el kirchnerismo, y por eso prefieren un rival de perfil radicalizado que les permita polarizar en términos de «dos modelos de país». «A nosotros nos conviene el candidato más kirchnerista posible. Un candidato blando es más difícil», resumió ante Infobae una fuente que participa del diseño de la estrategia electoral libertaria. Sin embargo, el mismo sector admite que, en un eventual balotaje, «un candidato unificado de todo lo que defina como ‘anti-Milei’ es más competitivo que Kicillof».
El debate se da en un contexto en el que la imagen del Presidente muestra signos de desgaste: según el monitoreo de opinión pública de septiembre de Management & Fit, citado por Infobae, Milei registró 31,2% de imagen positiva frente a 52,7% de negativa. Con la vista puesta en 2027, el Gobierno apuesta a capitalizar los resultados de gestión y proyecta una disputa polarizada con el peronismo, mientras sigue de cerca cada movimiento hacia una eventual unidad opositora.



