El economista invitado por Milei le planteó al Gabinete: falta más ajuste fiscal
Alberto Ades, consultado por el Presidente, advirtió que el dólar está 29% más barato que el promedio de los últimos 23 años y que el plan oficial necesita un ajuste mayor en año electoral.
El economista Alberto Ades, con una larga trayectoria en Goldman Sachs y actual director en Vector Alpha, expuso el lunes ante el Gabinete nacional por invitación de Javier Milei un diagnóstico que combina elogios al programa económico con advertencias sobre sus límites. Según informó Infobae, que tuvo acceso al documento presentado, Ades sostuvo que el tipo de cambio real actual se ubica en 85,2 puntos, por debajo del promedio de los últimos 25 años, que fue de 120. Es decir, el dólar está hoy 29% más bajo que ese promedio histórico, incluso por debajo del nivel previo a la corrida cambiaria que sufrió el gobierno de Mauricio Macri en 2018.
El especialista remarcó que, pese a la comparación, «esta vez las condiciones son diferentes». Señaló tres diferencias centrales con 2018: la cuenta corriente, que entonces tenía un déficit de 28.000 millones de dólares y hoy muestra un superávit de 2.200 millones; el resultado fiscal financiero, que pasó de un rojo de 6,1% del PBI a un superávit de 0,1%; y los flujos financieros, hoy más ordenados. Sin embargo, advirtió sobre un problema de stock: «Faltan reservas y no tenemos acceso a los mercados internacionales».
Ades planteó ante los ministros tres caminos posibles para corregir la apreciación del peso: profundizar el superávit fiscal, una devaluación discrecional o avanzar en reformas de productividad. Consideró que la primera opción es la única que permite depreciar el tipo de cambio real y acumular reservas al mismo tiempo, aunque reconoció que exige más ajuste en un año electoral. Según su lectura, el Gobierno apunta al tercer camino -las reformas estructurales- pero el instrumento que tiene disponible en lo inmediato es el primero. «Cada punto extra de superávit es demanda que se retira y reservas que se compran sin deuda», sostuvo ante el Gabinete.
El economista también recordó que la meta fiscal del primer semestre se incumplió por poco, en el marco de la tercera revisión del acuerdo con el FMI, aunque aclaró que el organismo igual respalda el programa. Como ejemplos de países que sostuvieron monedas apreciadas, mencionó a Corea del Sur, Israel y Chile, todos casos donde la apreciación llegó de la mano de ganancias de productividad o inversión sostenida, y no como punto de partida.
El diagnóstico cierra con una síntesis ambigua: reconoce que la Argentina «tiene hoy lo que no tenía hace tres años: credibilidad fiscal», pero advierte que persisten la falta de reservas netas, el escaso acceso a los mercados de crédito y la ausencia de reformas institucionales que sostengan esa credibilidad en el tiempo. En un contexto de capital internacional más caro, concluyó, esas carencias «pueden pesar más que antes».



