Cruce en Diputados: un libertario reivindicó la dictadura
Beltrán Benedit defendió la visita a represores presos en Ezeiza y cuestionó el término genocidio. El jefe del bloque del PJ, Germán Martínez, lo cruzó y se retiró del recinto.
Un plenario de comisiones en la Cámara de Diputados que debía tratar la ley de Defensa de la Soberanía Nacional terminó en un fuerte cruce entre el diputado de La Libertad Avanza Beltrán Benedit y el jefe de la bancada del PJ, Germán Martínez.
El incidente se produjo después de que el diputado peronista Aldo Leiva acusara a Benedit de haber organizado, en 2024, visitas al penal de Ezeiza para encontrarse con represores condenados por delitos de lesa humanidad. En su respuesta, Benedit afirmó: «Hemos callado mucho tiempo por lo que hoy hemos mencionado acá y es hora de poner verdad sobre tanta mentira».
El legislador libertario cuestionó además el uso del término genocidio para referirse a los crímenes de la última dictadura militar: «Se ha instalado la palabra genocidio y hasta donde yo sé, no hay ningún ciudadano condenado por genocidio». También sostuvo que «hubo un plan de las fuerzas subversivas terroristas» y mencionó a Mario Santuccio, líder del ERP asesinado en 1976, al asegurar que había planteado matar a un millón de argentinos para perpetuarse en el poder.
Las palabras de Benedit provocaron la reacción inmediata de Martínez, que se levantó de su banca y, en medio de los gritos, exclamó: «Es para cagarlo a trompadas». Antes de retirarse de la sala, le recriminó a Benedit: «Vos sos el que fuiste a visitar a genocidas». El libertario intentó retenerlo: «No se vaya Martínez, no teatralice», pero Martínez abandonó el recinto.
El antecedente que motivó el cruce se remonta a agosto de 2024, cuando una fotografía reveló que un grupo de legisladores de La Libertad Avanza había visitado en Ezeiza a represores condenados, entre ellos Alfredo Astiz, condenado por infiltrarse en Madres de Plaza de Mayo y por desapariciones y torturas en la ESMA. Además de Benedit, participaron Lourdes Arrieta, Guillermo Montenegro, Rocío Bonacci, Alida Ferreyra y María Fernanda Araujo. La imagen generó una crisis interna en el bloque oficialista.
El presidente de la Cámara, Martín Menem, aclaró en su momento que no se trató de una actividad oficial, que no estaba al tanto del encuentro y que fue una iniciativa «particular» de un «grupo minoritario de diputados». Bonacci, que no aparece en la foto, sostuvo que fue engañada por Benedit y Montenegro, y afirmó que la reunión «tenía aparentemente el OK de Martín Menem y de Casa Rosada». Arrieta también dijo haber sido «engañada» y declaró: «Estuve y hablé con Astiz. Yo no viví en esa época, nací en 1993 y no tengo ni idea de quiénes eran los personajes de esa época».
Con información de Infobae.



