Las exportaciones crecen, pero el consumo interno sigue debilitado
El proyecto de Presupuesto 2027 confirma el rumbo: el comercio exterior impulsa el PBI, mientras salarios, empleo y pobreza no mejoran para la mayoría de los argentinos.
El proyecto de Ley de Presupuesto 2027 confirmó la continuidad del esquema económico del Gobierno de Javier Milei: desaceleración gradual de la inflación, un dólar que actúa como ancla de precios, equilibrio fiscal y un superávit comercial que se volvió la principal fuente de dólares para pagar deuda y engordar las reservas del Banco Central.
El sostén de ese esquema son las exportaciones. Entre enero y junio de 2026, su valor fue 47,8% superior al mismo período de 2023, con un salto del 48% en las cantidades exportadas y una leve baja de precios del 0,1%. El PBI creció 4,5% en 2025 y las exportaciones aportaron 1,9 puntos de esa expansión. En el primer trimestre de 2026 explicaron casi todo el crecimiento del 2,3% interanual, y en el segundo trimestre, con un PBI que subió 2%, las ventas externas treparon 13,7 por ciento.
El fenómeno no se explica solo por el rebote agropecuario tras la sequía de 2023. Comparado con 2022 —un año sin ese condicionante climático—, las cantidades exportadas de productos primarios crecieron 22,4% y las manufacturas de origen agropecuario, 11,3%. Un informe de PwC Argentina señaló que «en el primer semestre de 2026 varios segmentos superaron máximos previos. Las cantidades de productos primarios quedaron por encima de los picos de 2019 y 2020, y las manufacturas de origen agropecuario superaron el máximo de 2007».
El mayor impulso vino de la energía y la minería: las exportaciones de combustibles y energía crecieron 101,7% en valor respecto de 2023, y el complejo metalífero y de litio, 227,9%. El petróleo crudo subió 193% en valor y 169% en cantidades. En cambio, según PwC, las manufacturas de origen industrial «permanecen por debajo de los máximos de 2011 y 2018», con el sector automotriz mostrando «una dinámica más débil» frente al empuje del litio y los metales.
Ese motor exportador benefició más al interior productivo que a los grandes centros industriales urbanos. Catamarca lideró el crecimiento provincial con una tasa anual compuesta del 43% por el litio; Neuquén alcanzó 37% por el petróleo; Tierra del Fuego, 25%; y Santa Cruz y San Juan, 32% y 31% respectivamente, por oro y plata.
Analistas de Abeceb proyectaron que «el escenario para el resto del año mantiene una tendencia positiva», con la energía «consolidándose como nuevo motor estructural» y la minería aportando «dinamismo estructural», aunque advirtieron que las importaciones podrían reactivarse si repunta la inversión. Desde Invecq apuntaron que el equilibrio del frente externo hacia 2027 «dependerá tanto del cumplimiento de los supuestos del programa financiero como de la respuesta del sector privado en un año marcado por el calendario electoral».
En el plano geográfico, Brasil siguió como principal destino pero redujo su participación de 17,1% a 12,6% entre 2023 y 2026, mientras China y Estados Unidos ganaron 1,8 puntos cada uno. El 1 de mayo de 2026 comenzó a aplicarse de manera provisional el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.
El contraste con el frente externo es la economía que sienten los argentinos en el día a día: un mercado interno debilitado, un crecimiento del PBI magro y desparejo, ingresos que no logran recuperarse y una tasa de pobreza que se mantiene alta. Con información de Infobae.



