La inflación creció ocho veces más rápido que la base monetaria desde julio
Un informe de la consultora Quantum muestra que la emisión se frenó por la menor compra de dólares del Banco Central, pero los precios no acompañaron esa desaceleración.
La teoría monetaria del Gobierno sostiene que si se controla la cantidad de pesos en circulación, la inflación debería ceder en la misma proporción. Los números del último mes muestran que esa relación no se está cumpliendo.
Según el último reporte semanal de la consultora Quantum, desde fines de julio la base monetaria aumentó apenas 0,5% nominal, mientras que la inflación del mismo período fue de 3,9%, casi ocho veces más. La brecha se agranda si se mide en un año: la base monetaria creció 11,7% nominal contra una inflación acumulada de 33,6%, lo que implica una contracción real del 16%.
El freno en la emisión tiene una causa concreta: la caída en la compra de dólares del Banco Central. El promedio de compras diarias pasó de USD 103 millones en julio a USD 39 millones en agosto y a apenas USD 15 millones en septiembre, una baja de casi 85% explicada por la menor liquidación de exportaciones del agro y de emisiones de deuda empresaria, típica de la estacionalidad de estos meses.
Quantum distingue dos etapas en lo que va del año. Entre enero y julio, la base monetaria se expandió en promedio $462.000 millones por mes, impulsada sobre todo por la compra de divisas al sector privado. Esa expansión fue absorbida en gran parte por el Tesoro, que aumentó sus depósitos en el BCRA y utilizó parte de la transferencia de utilidades contables recibida en mayo —$24 billones— para cancelar Letras Intransferibles por $16 billones, además de renovar vencimientos de deuda en pesos a una tasa del 116%, lo que permitió absorber otros $16,5 billones.
A partir de agosto el panorama cambió: con menos dólares para comprar, la base monetaria directamente se contrajo, a un ritmo de $222.000 millones por mes hasta el 24 de septiembre. El aporte del sector externo a la expansión bajó a $753.000 millones mensuales, mientras que las operaciones del sector público casi no modificaron las disponibilidades del Tesoro en el Central. La tasa de interés, en tanto, se mantuvo estable en torno al 2% efectivo mensual durante todo el período.
El informe destaca además que el requisito de liquidez bancaria actual, del 34% sobre los depósitos, sigue siendo alto si se lo compara con el promedio de 25% de 2025, aunque por debajo del pico de 38% alcanzado en noviembre de ese año en plena corrida cambiaria preelectoral. Esa combinación de instrumentos —encajes, colocaciones del Tesoro y deuda— le da al Banco Central un colchón equivalente al 20% de la base monetaria para administrar si la demanda de pesos se mueve.
El propio informe de Quantum deja planteada la pregunta de fondo: si la emisión se frenó y aun así los precios siguieron subiendo muy por encima de esa pauta, la relación mecánica entre dinero y precios que el Gobierno usa como ancla de su programa económico está, por ahora, lejos de verificarse en los hechos.
La información fue publicada originalmente por Infobae, en base al reporte semanal de la consultora Quantum.



