Caputo llevó alivio financiero a la UIA, pero la industria reclama por la actividad
El ministro anunció medidas para pymes en la Conferencia Industrial, pero entre los empresarios dominó la preocupación por la falta de demanda y producción.
La Conferencia Industrial de la Unión Industrial Argentina (UIA), realizada este martes en el Golden Center, dejó una sensación mixta entre los empresarios. Hubo anuncios y un tono más conciliador de parte del ministro de Economía, Luis Caputo, pero la preocupación por la falta de actividad económica dominó buena parte de las conversaciones informales entre los industriales.
Caputo llevó un paquete de medidas orientadas a aliviar la situación financiera de las empresas, en especial de las pymes: la suspensión de embargos de ARCA hasta mayo de 2027, la ampliación del plan de pagos a 18 meses para deudas vencidas hasta el 31 de octubre, y la posibilidad de usar el 100% de los saldos a favor de IVA de exportación o reintegros para cancelar deudas aduaneras, aunque para las grandes empresas ese porcentaje será menor. También presentó una línea de créditos del Banco Nación para el sector automotor, con plazos de tres a cinco años y tasa fija, y una propuesta para avanzar en la eliminación del impuesto de Sellos en las provincias.
En su discurso, el ministro reconoció las dificultades financieras del sector: «El costo financiero es un problemón para las pymes», dijo, y señaló que muchas empresas se financian a tasas cercanas al 80%, muy por encima del 25% que ronda el mercado. Para varios industriales, ese reconocimiento tuvo tanto peso como los anuncios concretos, porque interpretaron una mayor sensibilidad oficial frente a los problemas de la microeconomía.
Sin embargo, el alivio financiero no alcanzó para despejar las dudas sobre la recuperación de la producción y las ventas. Entre los empresarios se repitió una misma inquietud: qué pasará cuando venzan los plazos de las medidas anunciadas si la actividad no logra repuntar.
El presidente de la UIA, Martín Rappallini, valoró los anuncios pero remarcó que los reclamos del sector no se agotan ahí. Destacó especialmente la suspensión de embargos de ARCA y la ampliación de los planes de pago, aunque aclaró: «Queda toda una agenda de trabajo por delante, pero siempre es importante empezar por algo». También advirtió que el Gobierno debe seguir removiendo obstáculos que afectan la competitividad de la industria.
Una de las voces más críticas fue la de Claudio Drescher, presidente de la Cámara de la Indumentaria Argentina, quien consideró que las medidas quedaron por debajo de las expectativas: «Creí que iba a haber un RIGI para pymes. Acá tienen que activar la actividad. Dieron un paso, pero esperábamos más», sostuvo. Drescher reclamó además medidas para reducir los costos laborales en las industrias intensivas en mano de obra.
Durante su exposición, Caputo defendió el rumbo económico y rechazó mejorar la competitividad mediante devaluaciones. Sostuvo que el costo argentino debe bajar a través de menores impuestos, menos regulaciones, financiamiento más barato y mejoras de infraestructura, y pidió confianza a los industriales para acompañar el proceso de transformación económica.
Según trascendió entre algunos empresarios en los pasillos de la conferencia, el tono más conciliador del ministro también respondería a críticas que la política económica recibe desde sectores del propio oficialismo, en un contexto donde se mencionó la afinidad de parte del empresariado con la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
Con información de Infobae.



